Madrid es una ciudad horizontal, y eso significa una cosa: las mejores vistas están arriba. Entre azoteas con vermut al atardecer y rooftops de hotel con más estilo que muchos clubes, esta es la ruta vertical que todo recien llegado a la ciudad debería hacer al menos una vez.
Sin gastar de más
El Viajero, en La Latina, tiene una de las azoteas más queridas de la ciudad, con vistas directas a la Basílica de San Francisco el Grande y precios de bar de barrio. Perfecto para un primer plan sin presupuesto de lujo.
En Malasaña, la Azotea del Forus Barcelo, en el antiguo Mercado de Barcelo, tiene ese punto trendy tan típico del barrio: buena música, buena luz para fotos, y ambiente relajado desde media tarde.
Para una ocasión especial
El Circulo de Bellas Artes, con su famoso Tartan Roof, sigue siendo la azotea más icónica de Madrid: vistas de 360 grados sobre Gran Via y el centro. Reserva es casi obligatoria, sobre todo al atardecer.
Casa Suecia, cerca de Retiro y Cibeles, ofrece vistas panorámicas y, en primavera, brunches en la terraza que son de lo más solicitado de la ciudad.
La Terraza Cibeles, en la sexta planta del Ayuntamiento de Madrid (Palacio de Cibeles), tiene una de las vistas más emblemáticas: la Gran Via y la fuente de Cibeles a tus pies. Precio más alto, vista que lo justifica.
Y en Gran Via, The Mint Roof, en el Hotel Vincci Mint, es puro Instagram: diseño cuidado, food truck de Citroen y una de las terrazas más fotografiadas de la ciudad en los últimos años.
El comun denominador de todas estas azoteas: nada de fiesta descontrolada, mucho estilo. Un buen cocktail, buena luz y una ciudad entera a tus pies. Ideal para una tarde entre amigos o esa cita que quieres que sea memorable sin ser ruidosa.
¿Buscas piso en Madrid, seas de aquí o acabes de aterrizar?
Tenemos habitaciones verificadas en pisos compartidos en Retiro, Tetuan y Chamartin, listas para estudiantes españoles e internacionales.
Ver habitaciones disponibles